Libros

Adicciones: Una mirada Psicoanalítica Actual

Compilador: Norma Píngaro

 

Del artículo “Mi remedio es mi veneno”:Este libro versa sobre las adicciones vistas desde una mirada psicoanalítica y pretende no desconocer las diferencias existentes entre el malestar cultural actual y el de la época freudiana, porque nuestra práctica clínica no está aislada de las características del tiempo presente. Debe reconocerse que quedan muchos interrogantes abiertos y que el libro más que evitarlos, los presenta y no cubre, ni es su intención hacerlo, todas las posibilidades de trabajo psicoanalítico en este campo. Lo ya sabido sólo funciona de trampolín para adentrarnos en la aventura que la clínica nos impone,  dejando de lado los prejuicios de ciertas prácticas seudo reeducativas, que sólo refuerzan posturas que apuntan a lo paliativo poniendo el acento en lo egoico y volitivo.

Ubicados en una cultura posmoderna donde los cambios políticos, sociales y tecnológicos han sido vertiginosos, no somos ajenos a sus modificaciones. Los diferentes textos ofrecen un abanico desde disímiles aristas, producto, sobre todo, de las distintas experiencias profesionales de los autores y tienen un invisible hilo que los une. Todos dejan de lado una posición “superyoica”, tan común en los tiempos que corren, donde las políticas sanitarias oscilan entre prohibir o permitir, sin ahondar en el meollo  de la cuestión: entender el vínculo que el paciente tiene con la droga. Se trata otorgarles la palabra para ser escuchados, para que puedan escucharse, para que ella, su palabra, logre expresar algo de la angustia existencial, de su dolor de existir, en un mundo deshumanizado y exigente que sólo parece ofrecer manuales diagnósticos y pastillas para dormir.

Norma Píngaro

 

Si están interesados en adquirir libros, escribir a normapingaro@hotmail.com.ar

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Panic-Attack: ¿Vino viejo en vasijas nuevas?

“El presente texto, reúne trabajos de siete autores, quienes al ser convocados sobre la temática del título, han dado cuenta de algunas de las líneas directrices que subtienden sus respectivos aconteceres clínicos, posicionamientos teóricos y convicciones éticas. El título y subtitulo de la obra no aspiran a ninguna objetividad. Se trata de remarcar cómo, de un modo algunas veces ingenuo, y otras veces conniventes con ciertas tendenciosidad teórica, ideológica y/o económica, se rebautiza con rimbombantes nombres sajones, o con apretadas siglas, por ejemplo TAG, ADD, etc, a algunas formas clínicas cuyos campos respectivos, ya fueron debidamente perimetrados por el psicoanálisis desde hace décadas.

La tan sinérgica como forzada sincronicidad nominativa, a través de la cual el DSM 4, el CIE 10, los laboratorios y la Terapia Cognitiva Conductual, suelen confluir en la gestación de “novedosas”, entidades clínicas, se sumará a una difusión vulgarizada que contribuye al establecimiento paulatino de una suerte de infección psíquica freudiana.

Cada vez que esto ocurre, aparecen sospechosamente en los medios de comunicación mayor cantidad de expertos en tratamientos acordes a la novedosa patología, que individuos que la padezcan.

El acting-out, juesto es recordarlo, suele ser fruto de la demanda invertida”.

Oscar Lamorgia

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La creación literaria, un juego para des-encontrar la palabra.

 

“Norma Píngaro incursiona en el terreno del ensayo, buscando puntos en común entre el psicoanálisis y la escritura. Por tal motivo se encuentran referencias tanto a conceptos psicoanalíticos como a escritores (P. Neruda, J. Cortázar, J. L. Borges, para nombrar sólo a algunos) y sus obras literarias.

Partiendo de estas tres preguntas: “¿Por qué razón alguien recurre a la creación literaria?”, ¿Es ésta una vocación?, ¿Qué lugar ocupa en la estructuración subjetiva?”, desarrolla este complejo entramado entre psicoanálisis y literatura.

En la introducción realiza una síntesis de lo que luego desarrollará en sus siete capítulos. La creación literaria sería una manifestación más del saber del sujeto del inconsciente y el acto de escribir revela la tendencia a la subjetivación, estableciendo las diferencias entre el síntoma y el acto creativo, ubicando a éste en reemplazo del síntoma, donde la sublimación sería la operatoria necesaria para ello. Para fundamentar estas ideas, también realiza una excelente articulación entre conceptos de Freud y Lacan.

En el primer capítulo sostiene que el motivo de escribir es la búsqueda de lo ausente. Realiza un recorrido basado en conceptos de Lacan y nos lo ilustra con algunos versos de poetas. El concepto de pulsión es un eje central en su desarrollo y toma una fuerte posición cuando afirma que “la escritura tiene su fundamento en la pulsión de muerte”.

Luego nos sumerge en el mundo del lenguaje, ese “código preestablecido”, con el que llegamos al mundo, y sostiene la necesidad de destruirlo “para hacer del lenguaje nuestra forma particular de expresarnos”.

Luego, la autora, nos enseña cómo lo nombrado por Freud unheimlich (lo siniestro), es componente esencial de la escritura, apareciendo en forma en especial en el realismo mágico y la literatura fantástica. En el capítulo sobre el dolor plantea que en la escritura hay una imposibilidad de nombrar, propio del vacío entre lo que nombra y lo nombrado. La nada, el vacío puro es con lo que se hace la obra. “La poesía es un árbol sin hojas que da sombra”. Toma como ejemplo el duelo para ver cómo se puede ir inscribiendo algo de un real descarnado, en la estructuración de un sujeto, y su articulación con el orden simbólico e imaginario. Hace suya la pregunta de Freud de por qué el desprendimiento de la libido de sus objetos debe ser, necesariamente, un proceso tan doloroso y realiza un minucioso análisis desde la poesía, tomando la muerte de Silvya Plath, (“Cartas de cumpleaños” de Ted Hudghes). Luego se ocupa de la escritura como posibilidad de enlace entre el ello pulsional y el sujeto del inconsciente, qué se produce en el caso de las enfermedades psicosomáticas y plantea la tarea que realiza el psicoanalista en cuanto a la construcción como herramienta.

Quisiera terminar este comentario con palabras de la autora ya que este libro refleja su espíritu y su contenido: “Vocación de escritor, sublimación del yo, escribir excede al psicoanálisis, va más allá de él, comienza cuando él termina, en el intento de nombrar la falta, desarmando el discurso. El creador juega con lo real valiéndose de su imaginario, accediendo a lo simbólico para encontrar la palabra que lo nombre en el mismo instante en que la pierde”.”Ricardo Bustamante

Si están interesados en adquirir libros escribir a: normapingaro@hotmail.com.ar

 

 

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A la sombra de un dios ausente.

“Un hombre alado, una mujer que se olvidó de todo, Cicerón y Dante compartiendo un desopilante diálogo y una familia reunida en torno a la mesa navideña…

Los personajes de estos veintiún cuentos parecen buscar desesperadamente el sentido de sus existencias. Algunos lo hallarán en el amor, al borde de la muerte, hundidos en la verdad que sólo les proporciona la locura, o quizá, nunca les sea revelada. Sin embargo, no es la certeza de una respuesta aquello que los redime del olvido al que todo lo humano está condenado, sino la desaforada pasíon por la búsqueda.

A la sombra de un dios ausente es un gesto de provocadora belleza, un juego espléndido donde la realidad y la ficción, lo pagano y lo divino logran, a través del talento de estos dos autores, crear su propio cosmos y, sin duda, ofrecernos una lectura irresistible.”

María Cristina Pruzzo

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Pases Mágicos.

Las palabras, escritas antes de ser pronunciadas, surgen del dolor, de lo imposible, de lo desconocido, de aquello que se sabe sin saber, fundando nuestra propia lengua. Son pases mágicos, esfuerzo y juego, conjugados que logran decir lo silenciado. Dulce velo cubriendo una realidad descarnada.¿No consiste en eso la vida, en buscar trocar lo imposible en posible, el dolor en consuelo, los sueños en realidad? Sólo a veces, muy pocas, se logra la magia.¿Qué importa? Si esa búsqueda nos mantiene vivos.

Norma Píngaro

 

 

 

 

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Círculo de Literatura

Yo gritaba. Dios, por favor. Grité tanto. El mundo es bueno, la gente es dulce, el amor nos une, el respeto nos conmueve ¡Mentiras! El sueño se hamaca en el ritmo y el acero repite su canción de bosque derrumbado en la fronda. Por eso… es que nosotros… peregrinos al paso… te pedimos: No lo hagas… Aun así en mis oídos, repiquetea una voz que pregunta: ¿Alguien sabe de algo? Y en el encanto quebrado encontré la pena del abandono. La realidad es sólo fiel a sí misma a despecho de prejuicios intelectuales. Fue como si me sacara el ropaje de la que era en mis sueños y recuperara mi identidad. No sé para qué le estoy contando estas cosas. Ahí yace el sueño roto, abandonado. Fue una copa de cristal que endureció sin forma…

Diez plumas con su propia impronta, disimiles modo de observar la vida, de vivirla. Prosa y poesía, cada autor refleja los sueños y lo cotidiano, el desencanto y la esperanza, el miedo y la valentía de estar y ser. Sin embargo en este manojo de textos diferentes, sentimiento y lucidez, subyace una sola idea, llegar a través de los ojos muy dentro nuestro.

Juan Nahabedian

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Cuentos en Ramos

Como toda creación, la escritura se impone con la urgencia de la vida. En su doble juego, experimentamos el placer de la invención y la memoria, pero también intuyo en estas páginas cierto desgarro cotidiano, puñados de imágenes absurdas, una noche irremediablemente perdida  tras un personaje que se nos resitía, un miedo…

Dicen que un hombre está anclando eternamente en una solitaria isla de papel, que en otros tiempos fue de piedra o papiro, y ahora simplemente un reflejo brillante. En el silencio de los días trama mil historias y una vez que el guerrero regresa a su patria, y la tragedia sorprende a los amantes, mientras una extraña nave abandona la tierra porque cierto detective francés ha descubierto que el príncipe era en realidad un sapo…, allí, en ese límite tan preciso como el final de un cuento, tiene una secreta revelación: sus relatos han nacido para que otros ojos proyecten en ellos su mirada.

Mientras tanto, aquel hombre(reconocido o anónimo) se aferra a su lápiz, que en otro tiempo fue una pluma o un cincel y hoy un teclado, y zarpa rumbo a su solitaria isla de papel. Así, con la ilusión de quien abandona una botella al mar, con el esmero de quien ha servido el mejor de sus banquetes, los invitamos a esa otra forma del encuentro, de la creación, que es la lectura.

María Cristina Pruzzo

 

 

 

Cuadernos de psicoanálisis: Tópica 2

 

Compilador: Oscar Lamorgia

Duelo

Del artículo “No todo se transforma, algo se pierde”:Diariamente nos encontramos en nuestros consultorios con pacientes que sufren la ausencia de un ser querido y que tratan de anotarla como pérdida. La escritura, entre otras expresiones artísticas, permite esta anotación, elaboración necesaria para el camino del duelo. Camino que permite aplacar el dolor y dejar ir, sin cámaras encendidas ni remedios mágicos.

Norma Píngaro

 

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